domingo 8 de marzo de 2009

The end



Pues sí, es el final. Cierro esto de manera indefinida, posiblemente no vuelva a escribir en él.

Gracias por todo

sábado 31 de enero de 2009

Diario de Bitácora (8)

++++INICIO DE TRANSMISIÓN++++

Fecha terrestre: 310109

La tropa ha sido sometida a un consejo de guerra por Alta Traición, Desobeciencia Reincidente y Falta de Disciplina. La sentencia ha sido dictada y la condena ha empezado a cumplirse instantáneamente.

Hemos perdido la guerra, la esperanza, el destino y la misión. Ni la bandera blanca sirvió de nada.

Felipe II dijo aquello tan famoso de "No envié a mis barcos a luchar contra los elementos", cuando la Armada Invencible se hundió. Ironías de vivir.

La Madre de Boabdil dijo aquello tan famoso de "Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre", mientras él contemplaba cómo su amada Granada caía en manos de los Reyes Católicos.

La tropa acuña ésta: "Todo no es bastante".

La tropa ha sido insuficiente, no ha llegado a la altura de las expectativas y ha sido licenciada con deshonor.

Nos marchamos a casa. Con el corazón roto, el alma desgarrada, la mirada perdida y el frio en los huesos.

Ya no vale la pena luchar por nada.

++++FIN DE LA TRANSMISIÓN++++

jueves 29 de enero de 2009

Almas Gemelas

Iniciamos el debate sobre ese concepto tan bonito como es el de las Almas Gemelas.

  • ¿Qué quiere decir la gente, en general, cuándo habla de "almas gemelas"? Se refieren más bien a "almas complementarias?
  • ¿Es bueno encontrar tu alma gemela? ¿Es malo?
  • ¿Puedes/debes considerar a tu alma gemela como un reflejo de ti mismo y un aviso sobre a dónde vas, en función de dónde ha ido ella?
  • ¿No va eso en contra de aquello tan zen que dice "si sigues los pasos de alguien, solo irás dónde ya haya estado él antes"?
  • ¿Alma gemela = Pareja perfecta?
Mi punto de vista al respecto:

En general, cuando los románticos hablan de haber encontrado a su "alma gemela", hablan de "alma complementarias", de tu parte faltante (siguiendo el mito del amor platónico, la mitad del alma que te sustrajeron cuando separaron a tu mitad de ti), de alguien que tiene lo que a ti te falta y adolece de lo que tú le aportas. Alguien que, a tu lado, se convierte en un todo perfecto.

Alma Gemela como, tal vez, reflejo inverso. Complemento perfecto, contrapunto a ti. El equilibrio.

Pero el concepto exacto de "alma gemela" lo he encontrado. Y es, exactamente eso, un alma gemela. Alguien exacto a ti, con tus mismos procesos, tus mismos pensamientos, tus mismos pros y tus mismos contras. Alguien a quién sabes cómo tratar en cada momento, porque es exactamente como eres tú. Tu alma encajada en otra persona, de tal manera que, tratarla es como tratar contigo, cosa no necesariamente fácil. Más bien a la inversa, tratar con tu alma gemela es más complicado aún que tratar con el resto de la humanidad.

Mentirte a ti suele ser fácil y nadie más que tú se entera. Mentirle a tu alma gemela es imposible y, estando a su lado, mentirte a ti también lo es porque lo sabe. Sabe lo que piensas antes de que lo pienses tú mismo.

Por eso es más que doloroso que sea precisamente ella quién te diga esto de "no estoy enfadado, estoy decepcionado contigo. Me has fallado".

miércoles 21 de enero de 2009

Censura

De la RAE

(Del lat. censūra).

1. f. Dictamen y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito.

2. f. Nota, corrección o reprobación de algo.

3. f. Murmuración, detracción.

4. f. Intervención que ejerce el censor gubernativo.

5. f. Pena eclesiástica del fuero externo, impuesta por algún delito con arreglo a los cánones.

6. f. Entre los antiguos romanos, oficio y dignidad de censor.

7. f. Psicol. Vigilancia que ejercen el yo y el superyó sobre el ello, para impedir el acceso a la conciencia de impulsos nocivos para el equilibrio psíquico.

8. f. ant. Padrón, asiento, registro o matrícula.


Sí, he aplicado censura post-publicación, por primera vez en los 2 años que llevo con este blog. He suprimido el post que publiqué a las 4 de la madrugada, titulado "Hoy" por varias razones, todas personales y que no tengo por qué explicarle a nadie.

En todo caso, me he guardado una copia de ese escrito por ser algo demasiado personal, escrito en un momento de extraña lucidez. También he guardado copia de los comentarios vertidos sobre ese post y acerca de los cuales tengo mis propias opiniones.

Sí que hay una cosa q voy a publicar de lo dicho en aquél post:

"Hoy tiro la toalla. Me rindo. Ya no hay nada por lo que seguir. Y me da igual que me venga alguien a decirme q si soy o dejo de ser y que encima me escupan cuando estoy en el fango. Eso no es decir verdades, eso es ser cruel.

Y para ser cruel, se puede ir el mundo a tomar por culo."

Si alguien piensa que soy una desagradecida, una cobarde, una quejica, una llorona, una mentirosa o cualquier cosa parecida, puede que esté en lo cierto aunque sólo parcialmente. Y, sinceramente, no se patea a alguien q está en el suelo. Es antideportivo.

Y con esto no quiero decir q espero solo cariñitos. Nanai. Simplemente ya no es pero NADA de NADA. Ya ha demostrado cada persona lo que es, y en base a eso, yo decido qué opinar.

Y sí, tiro la toalla. Me rindo. Y a quién no le guste, q lea blogs de chistes frikis

lunes 19 de enero de 2009

Anhedonia

De la Wikipedia (La RAE no está muy puesta en términos médicos):

La anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros. Constituye uno de los síntomas o indicadores más claros de depresión, aunque puede estar presente en otros trastornos.
Hoy aprendemos una palabra nueva: Anhedonia. Básicamente se reduce todo a un estado de ánimo comatoso, cercano a la nulidad. Es frustrante para quién lo padece (yo, en este caso, que para algo este paño de lágrimas autocomplaciente y autocompasivo es mío) y para quién acompaña.

No tienes ganas de proponer nada, no te motiva nada lo bastante como para involucrarte activamente y no es porque no quieras, sinó que, cuando llega el momento de ponerse manos a la obra, te das cuenta que no tienes ganas y que preferirías no hacerlo. Preferirías dormir.

Este fin de semana algo así me ha pasado. Bueno, me pasa con todo, pero este fin de semana ha sido más claro. Quieres quedar con alguien, quedas y cuando vas de camino, te das cuenta que aunque una parte de ti quiere quedar, otra preferería meterse en la cama. Pero no lo haces porque sabes que, si te metes en la cama, te sentirás peor por no haber quedado y por saber que ahi fuera hay gente viviendo la vida que a ti te gustaría.

Es un sinsentido siempre. Hagas lo que hagas, acabas sintiéndote fatal. Quiero decir, no hay forma de estar bien... Te peleas continuamente contigo, intentas razonar contigo, intentas ver que tiene que existir una salida y caminar hacia ella... Pero da igual porque te comienza el ahogo y no puedes levantar cabeza.

Y ves claro que no lograrás ser feliz porque para ser feliz no hay camino: Sé es feliz y punto. La gente se acerca a quienes les aportan buenos momentos, sonrisas, felicidad y yo solo aporto lo mismo de siempre: Una amargura q no me deja ni respirar. Y entonces veo que así es como pasa lo que pasa: que otr@s están donde yo estaba y que me han relegado a un puesto más bajo. Y entonces, vuelve el llanto, la angustia, el pánico, el insomnio, el autodesprecio (es culpa mía) y la sensación de frustración e impotencia que no te deja ni pensar

A lo más a lo que puedo aspirar ahora es a que algo no me haga llorar. Lloro de repente, porque sí. Nunca sé qué lo va a provocar; leo una noticia más o menos sensible o que ensalza las virtudes de alguien y me echo a llorar. Veo una película y me echo a llorar. Me quedo mirando al vacio y me echo a llorar....

Ahora mismo solo soy capaz de variar un limitado número de estados de ánimo: El de pánico aderezado con angustia cuando pienso en lo que estoy perdiendo y en mi incapacidad para ponerle remedio pese a saber cómo, la ira contenida por lo injusto de la situación y la sensación de que que alguien me está timando, la pena por todo y, de vez en cuando, la extraña sensación de resolución... y a esa es a la q le tengo más miedo.

A duras penas pienso en varios aspectos de mi vida. Básicamente, mi mente vive centrada en un tema principal y deja escasas cuotas de pantalla a otros. Pero siempre le doy vueltas al mismo y no tengo ni valor para enfrentarme a él.

......

Hoy he aprendido una palabra nueva: Anhedonía. Intento disfrutar con las cosas, pero no lo consigo. Sí, a ratos me rio con ganas, pero apenas dura 4 o 5 segundos. Inmediatamente después me quedo en un estado de standby, esperando el siguiente impulso. Hay veces que, incluso, me fuero a mi misma a fingir un estado de ánimo para no olvidarme de cómo se hacía: Me río demasiado cuando algo no me hace gracia, finjo interes en cosas que me dan igual porque recuerdo que me interesaban y solo espero que la sensación sea real de nuevo.

Echo de menos sentir algo q no sea esto... Me agota sentir tanto dolor que ya no puedo ni dormir. Y me odio a mí misma porque sé que, si consiguiera salir de esto y volver a ser yo, tal vez, y digo tal vez pq nunca se sabe, podría empezar a pensar en que puedo tener alguna ligera posibilidad de recuperar lo que tenía y q me hacía sentir viva.

Hace año y medio me sentía viva. Estaba en casa.

Ahora vivo en una caja negra sin luces que no me permite sentir nada bueno, casi nunca. Solo me siento más o menos tranquila cuando le veo sonreir. Pero algo me dice que ya no sonríe por mí y eso me mata de alguna manera... porque sé que, por fin, he perdido.

Y a eso, si que no puedo enfrentarme...

miércoles 14 de enero de 2009

Son esas pequeñas cosas

  • Acurrucarse al dormir
  • Despertarse a media noche y sentir que no estás sola
  • Un beso de buenos días
  • Un beso de buenas noches
  • Un brazo rodeando tu cintura
  • Decidir qué peli poner para quedarse uno dormido
  • Intentar ganar al mismo juego a las tantas de la madrugada
  • Un perro pidiéndote salir
  • Las compras de rebajas
  • Decidir qué cenar y dónde
  • Una peli el viernes noche
  • Un paseo por calles desiertas a las dos de la madrugada
  • Una ducha caliente
  • Una manta de Ikea
  • Colgar un cuadro en la pared
  • Preparar comida japonesa
  • Tener a donde ir cuando sales del trabajo
  • Una tarde de primeros de septiembre
  • Una camiseta de Zara que te está grande
  • Una colonia
  • Unas partidas de cartas
  • Conversaciones eternas y, a veces, trascendentes
  • Contemplar cómo juegan a algo en el PC mientras tú te ries de lo mal que lo hace
  • Comer fuera
  • Jugar al billar en la wii
  • Crear Mii's durante horas
  • Un tequiero a escondidas
  • Un cajón en el armario
  • Las dos de la mañana y sin sueño
  • Las tres de la tarde y sin prisas por levantarse
  • Mensajes en el móvil
  • Sonrisas de refilón
  • Abrazos espontáneos
  • Un comentario tierno porque sí
  • Noches en vela al teléfono viendo amanecer juntos
  • Tener planes casi cada día
  • No saber dónde dormirás
  • Una guerra de almohadas
  • Levantarse a por agua a medianoche
Son esas pequeñas cosas las que más echas de menos...

Te echo muchísimo de menos...




Vive mirando una estrella siempre en estado de espera.
Bebe a la noche ginebra
para encontrarse con ella.

Sueña con su calavera
y viene un perro y se la lleva,
y aleja las pesadillas
dejando en un agujero
unas flores amarillas
pa' acordarse de su pelo.

Sueña que sueña con ella
y si en el infierno le espera...
Quiero fundirme en tu fuego
como si fuese de cera.


Antes de hacer la maleta
y pasar la vida entre andenes,
deja entrar a los ratones
para tener quien le espere.

Sueña con su melena
y viene el viento y se la lleva,
y desde entonces su cabeza
sólo quiere alzar el vuelo,
y bebe rubia la cerveza
pa' acordarse de su pelo.

Sueña que sueña la estrella
siempre en estado de espera;
vuelve a coger la botella
y pasa las noches en vela,

...siempre en estado de espera.

lunes 12 de enero de 2009

La alegoría del puzzle

Bien, imagínate que tu vida comienza con una caja de puzzle cerrada. Tu trabajo consiste en encajar las piezas del modo correcto para dibujar una imagen agradable, perfecta, sin mácula.

Pero, hay trampa. Algunas piezas del puzzle encajan en varios sitios. De hecho, es bastante posible que todas las piezas puedan encajar en todas partes, de modo que hay prácticamente infinitos dibujos, pero todos, excepto uno, son erróneos. Algunos pueden dibujar una imagen con sentido y forma reconocible, pero equivocan los colores. Otros generan armonía en ese aspecto, pero la imagen es horrible, provoca pánico o asco.

Eso no te lo cuentan.

Te dan la caja, con sus piezas sin instrucciones y te dicen "constrúyete". Y tú, a lo largo de tu infancia y tu adolescencia, vas colocando pieza a pieza, intentando ver si ésta encaja mejor aquí o allá, buscando el borde para enmarcar tu imagen, esforzándote por completarlo y que te den la bienvenida a ese maravilloso mundo de los adultos responsables, maduros y con personalidades fuertes y definidas.

Nadie te dice cómo va. Nadie te dice que lo estás haciendo mal o bien. Esperan a que hayas encajado, aunque sea a la fuerza, hasta la última pieza de tu puzzle y entonces te señalan y te dicen "bien" o "mmm no, algo falla". Si tienes suerte y alguien te vigila de cerca, pueden entrever que dibujas mal tu puzzle y te ayudan a recolocarlo, cuando aún estás a tiempo, porque siempre es más fácil cambiar una pieza que cambiar 1000.

La meta es, como en todo, sentirse a gusto con tu puzzle. Conseguir que la imagen sea la tuya, que encaje, que no necesite cambios.

Mi puzzle está hecho un completo desastre. Tengo que desmontarlo por completo y volver a empezar porque lo que hay, está todo del revés.

Si al menos, el borde estuviera bien montado...

Así que eso es lo que me toca. Ir descubriendo, día sí, día también, qué piezas no encajan y soltarlas para encontrar su sitio y colocarlas del modo correcto. Es una tarea dura, dolorosa, complicada y lenta y pedir paciencia prometiendo que el dibujo final merecerá la pena es algo injusto. Pero lo intuyo. Intuyo que la imagen que ahi se esconde vale mucho la pena y que no he sido capaz nunca de encontrar el valor de desmontar la caricatura que he dibujado toda mi vida y dejar salir la realidad.

Por miedo a ser horrible, me conforme con ser mediocre y me perdí la posibilidad de ser más.

La voluntad está ahí. A ratos se esconde, sobre todo cuando estoy sola, no se escucha su voz por ningún lado y me pregunto una y otra vez si lo habré perdido todo por ser así. Pero hay ratos, pocos en duración pero que, parece, que se multiplican en frecuencia, en qué pienso que puedo y que puede merecer la pena. Como si alguien me diera golpecitos desde una trampilla metafórica en un suelo metafórico y me dijera "eh que estoy aquí. Si quieres ser feliz de verdad, dibújame de una vez" Y me descubro planeando cómo desmontar las piezas que veo que están mal y recolocarlas.

Lo malo es la inercia, claro. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, dicen y yo soy un animal de costumbres. Así que la inercia me mueve a colocar la pieza en el mismo sitio porque, ya se sabe, más vale malo conocido que bueno por conocer. Y me cuesta vencerla y, a veces, lo consigo durante un soplo. Y respiro y sonrío.

Pero entonces, la goma elástica de mi puzzle me empuja y me lanza de nuevo al punto de partida. Y me agoto porque he de nadar contra mí misma y recolocarme por completo. Alguna vez lo he expresado de esta manera:

Es como pasarse la vida caminando con los zapatos del revés. Llega un momento en que el dolor es tan contínuo que no lo notas, como el runrún de baja frecuencia de una calefacción central. Y, un día, te das cuenta que llevas los zapatos equivocados y decides cambiarlos, pero resulta que tus pies se han acostumbrado a ellos y se han deformado y colocarlos en los zapatos correctos aún duele más y tu reacción instintiva es cambiártelos a algo que dolía menos, por más que te digan que el dolor actual, aunque más intenso, dará paso a un futuro sin dolor ninguno.

Tú prefieres menos dolor ahora, que un sindolor futuro.

Ése es el gran dilema.

Y así estoy. Buscando la manera de redibujar el puzzle. Creo que ya me toca... pero no sé si seré capaz y eso que me juego mucho en esto. Para empezar, me lo juego todo...

jueves 8 de enero de 2009

Diario de Bitácora (7)

++++INICIO DE TRANSMISIÓN++++

Fecha terrestre: 080109

Las órdenes recibidas dejan clara la misión. Nos enfrentamos a Waterloo, a Stalingrado, a la Batalla del Ebro, a Gettysburg. En definitiva, a todas esas batallas en qué, aquél bando que parecía que iba ganando, pierde la gran refriega y, por ende, la guerra.

Nieva, el frio cala en los huesos y la moral de la tropa bascula enormemente y en cuestión de horas, entre la esperanza vaga, la desesperación, la depresión, la rabia y la incomprensión.

Caminamos por un campo de minas tras otro, sorteamos peligros, cruzamos puentes y escalamos montañas, siguiendo al capitán hasta donde quisiera llevarnos. Lo que no vimos venir fue la metralla que iba calando en los huesos y que ahogaba en los pulmones.

La tropa ha pedido una tregua que ha sido concecida. Ha recibido instrucciones claras de su modo de proceder hasta ahora y, parece, que el teniente primero será ascendido a capitán en breve. Tocará a la tropa dirigirse a sí misma.

El Alto Mando no abandonará la vigilancia de la tropa; tampoco ha decidido abandonarla por completo. Incluso ha dejado entrever futuras recompensas, si la tropa se compromete consigo misma y avanza sin miedo por la jungla.

Hemos cambiado el paisaje por el que caminamos. De campos minados, pasamos a suelos helados. De calores y asfixias, pasamos a un frio glacial. La tropa mira al frente y no ve más que un vacío que intentará sortear como pueda.

Algunos, incluso, piden volver a casa.

La guerra acaba.... y no vamos a ganarla. Al menos, no de un modo obvio. Tal vez podamos concertar un tratado de no agresión, una paz equilibrada, un acuerdo que satisfaga ligeramente a todas las partes implicadas.

El horizonte nos espera y, hacia él, marchamos.
Contra viento y marea, Marchamos
Con el frio en los huesos, Marchamos
Con el calor asfixiándonos, Marchamos

Hacia el fin, Marchamos.

Seguiremos informando

++++FIN DE LA TRANSMISIÓN++++

lunes 5 de enero de 2009

2009: Otro más

Todo Cristo se está dedicando a hacer balance del 2008 y a pronosticar cómo de bien les van a ir las cosas en 2009. Soberana estupidez, creo.

Mi 2008 ha sido un año de altibajos, ansiedades, miedos, angustias, sensaciones de pérdidas y vértigos. Sí, he tenido grandes momentos de ternura y eso lo hace más duro todavía, porque la certeza de que no van a repetirse, en un futuro inmediato, crece cada día.

Hace no mucho ya hice un balance anual, casi mes a mes, de cómo había ido mi año. Lo que ha quedado demostrado, again, es que aguanto cosas que no creía que podría soportar, que sigo teniendo pánico a enfrentarme a otras, que dramatizo y exagero algunas situaciones, anticipando el ataque de pánico que me provocarán y quedándome casi decepcionada conmigo misma, al ver que no es tan terrible.

He llorado muchísimo este año. Echando cuentas, creo que habré llorado una media de 3 horas 300 días de este 2008. Principalmente por tres motivos: Mi familia, mi inseguridad y el terror a perder a mi mejor amigo. No he resuelto nada, claro está, lo que debería dejarme claro que llorar no arregla nada. Pero no puedo evitarlo. Pienso en lo pasado, elaboro una teoría de futuro y me ahoga el pánico. Pánico a quedarme sola, pánico a comprobar, again, que dejarme a un lado al aparecer algo más brillante es brutalmente fácil, pánico a quedar demostrado que no he sido suficientemente buena, pánico a haber podido hacer más y no haberlo hecho, pánico a perder lo que más importa.

Pero, principalmente, pánico difuso, generalizado, negro y amargo que no me deja respirar, que me ata, que me comprime y me lleva a actuar de modos extraños, paranoicos e irracionales.

2008 no ha sido un gran año, la verdad. He sufrido mucho, por mí y por otros, he comprobado hasta qué punto puedes llegar a querer a alguien y lo que puede llegar a doler querer de verdad a alguien. He perdido gente, he saboreado la frustración y no he arreglado nada de nada.

No he ganado nada.

Y 2009 amenaza con empezar dejando caer la espada de Damocles sobre mi cabeza, cercenandome por completo y siguiendo esa dinámica.

Así que.. Igual q decía "navidad pa' quién la quiera", digo "Feliz Año a quién lo quiera". Yo hubiera preferido plantarme en 2007. Aquél no fue un mal año, después de todo...

Ah sí, y encima este año me caerán los 30. yuju

lunes 29 de diciembre de 2008



...

No hay mucho más que añadir...