Para el protagonista de "el misterioso incidente del perro a medianoche", ver pasar 3 coches rojos es que iba a ser un Día Bueno, si veia pasar 3 coches amarillos es que iba a ser un Día Malo; 5 coches amarillos = Día Negro.
No sé cuántos coches amarillos he visto pasar hoy, pero algunos han debido ser, porque tengo el Día Malo. Después de casí un mes de Días Buenos, sin ataques, con cierto optimismo y hasta energía y ganas de hacer cosas, hoy me ha venído el Día Malo. El bucle cada vez es más amplio y los Días Malos son más espaciados. Pero, cuando vienen, lo hacen dando caña.
Sabiendo que, todo lo que pasa por mi mente ahora son bucles y que no pienso correctamente, y sabiendo también que, seguramente, mañana lo veré todo mejor; hoy estoy bastante jodida y eso que el día no se prometía precisamente malo. Había quedado esta mañana con Gambi para hacer cafeses y recados y luego venir a pasar la tarde al cuarto de los libros.
Pero mi cabeza pensaba en otra cosa.
Mi cabeza ha decidido que, hoy, no me va a dejar en paz. Las certezas de ayer se convierten en dudas hoy, las seguridades de la semana pasada, son fragiles suposiciones hoy. Los apoyos se han convertido en obstáculos y no estoy para monsergas.
Solo estoy haciendo tiempo para irme a casa, bajar a Naskia, ponerme el pijama y fingir que el día de hoy no ha pasado. Y mañana, que vuelva a salir el sol.
Si, al menos, pudiera estar segura de algo ostias!
0 bombillas:
Publicar un comentario en la entrada